La salud y las estaciones: verano

El sol se acerca a nosotros. Los días son largos y la intensidad del calor nos pide que nos involucremos en actividades relacionadas con el agua. La ropa que usamos tiene que estar precisamente adaptada a las altas temperaturas que se viven en la mayoría de las ciudades.

En el caso de los alimentos, siempre es preferible seguir de cerca combinaciones y cantidades, para evitar malestares estomacales que pueden repercutir en el funcionamiento de todo el organismo.

sol

Todas las actividades que tienen lugar en el agua poseen un lugar privilegiado durante el verano. Desde la natación, pasando por el acqua gym, hasta el surf y el esquí acuático, el medio líquido tiene invitaciones para todos.

Sin embargo, la natación se destaca porque está ampliamente aconsejada para todas las edades. En principio, permite corregir diversos tipos de desviaciones de la columna vertebral, así como aliviar dolores derivados de padecimientos como artritis, artrosis y obesidad, y mejorar la postura.

El movimiento corporal en el agua favorece al sistema circulatorio y regula la actividad cardíaca. Asimismo, nos descubrimos con una flexibilidad mayor; muchos de los movimientos que podemos desarrollar dentro de una piscina, nos costarían mucho más esfuerzo fuera del agua. Finalmente, la temperatura del medio acuoso favorece la relajación de los músculos.

nataciónPor otra parte, el algodón es el protagonista de los armarios en verano. Es un tipo de fibra muy preciada por su suavidad, versatilidad y ligereza. Estas cualidades convergen en la comodidad que experimentamos al vestirnos con telas de este tipo.

En verano, nuestros cuerpos necesitan que el aire circule entre la ropa y la piel, pero además, queremos que el sudor se absorba. Más allá de ofrecernos comodidad, este tejido favorece el buen funcionamiento de las glándulas sudoríparas permitiendo la liberación del sudor, pero también brindándonos la solución para la humedad que produce nuestro organismo y deja huellas en la ropa.

algodon

Todo esto lo consigue el algodón: absorbe el sudor para luego liberarlo en la superficie del tejido. Así, se convierte en nuestro mejor aliado a la hora en que la ciudad arde en verano. Ampliando nuestro vestuario en telas de algodón, vamos a sentirnos más livianos, frescos y cómodos.

No menos importante es el calzado. El aumento de sudoración y el efecto del calor en el cuerpo, generalmente provocan hinchazón, por lo que un calzado cómodo, abierto y flexible nos va a ayudar a movernos con mayor comodidad.

Sandalias, ojotas, alpargatas y calzado deportivo liviano son los más recomendados. Y siempre que sea posible, disfrutar del contacto directo de los pies descalzos con el pasto, la tierra o el agua. Además de liberar las tensiones nerviosas que se concentran en la planta de los pies, fortaleceremos las piernas y mejoraremos la circulación en nuestro organismo.

 ojotas

Al momento de sentarse a comer, el verano exige mucha ingesta de líquidos, poco consumo de alimentos con alto contenido graso y mucha abundancia de frutas y verduras de estación. La correcta hidratación favorece el buen funcionamiento de las células, permite que los nutrientes lleguen a destino, lubrica las articulaciones y equilibra la temperatura corporal.

En verano, no es necesario esperar a tener sed para ingerir líquidos. El calor provoca sudoración y esta pérdida de líquidos puede tener consecuencias más graves como la pérdida de resistencia y el incremento del ritmo cardíaco.

Agua natural, jugos de frutas e infusiones con bajo contenido en azúcar son las más recomendadas. Además de hidratarnos, las frutas jugosas nos proporcionan minerales como el potasio y el magnesio, que se pierden durante la sudoración.

jugo

Como un efecto dominó, el aumento del consumo de frutas y verduras, reduce por consecuencia, la ingesta de carnes y alimentos grasos. Esta receta es la mejor manera de reducir peso durante el verano. La diversidad y abundancia de frutas y verduras las convierten en el ingrediente principal de almuerzos y cenas estivales.

Disfrutar del verano es un desafío al alcance de la mano. Cuidando nuestra vestimenta, haciendo actividades acordes a la temperatura ambiente y manteniendo una dieta sana y una hidratación completa, conseguiremos aprovechar lo mejor de esta estación.