El oráculo de Pachacamac debía su fama a lo acertado de sus vaticinios y por ello era muy solicitado y temido. En tiempo de los incas era consultado por diversos temas, como la conveniencia de hacer la guerra, o sobre la suerte que correría el universo. Se cuenta que el Inca Atahualpa guardaba un doloroso recuerdo de este oráculo, pues predijo que su padre, el Inca Huayna Capac tendría buena salud, quien falleció al poco tiempo.