Se empezó su construcción alrededor del siglo I de nuestra era y siguió creciendo en tamaño y prestigio hasta el siglo XVI, cuando fue abandonado a causa de la conquista española del Perú. Producto de por lo menos 1400 años de ocupación contínua son los innumerables monumentos que ostenta, como las Pirámides con Rampa, el Templo Viejo, El Templo del Sol y el Templo Pintado.