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LOS BAKAIRI: SUS FORMAS COSMOLÓGICAS DE PERCEPCIÓN Y EXPLORACIÓN
DEL AMBIENTE
Edir Pina de Barros1 |
Resumen:
En el presente articulo
sobre los Bakairi (Karíb), me dedico a describir y a interpretar sus formas
de percepción y exploración del ambiente, sus ritmos sazonales, desde su discurso
cosmológico, de las relaciones que establecen entre ritos pancomunitarios, los
muertos, las estaciones del año y el ciclo de una substancia vital denominada
ekuru, presente en todos los seres vivos, animados e inanimados. Tal
substancia atravesa sus referencias espacio-temporales, sus sistemas de casificación,
las relaciones que establecen entre si y con los principales componentes de
su medio ambiente.
Abstract:
In this article about
the Bakairi (Karíb), I discribe and interpret the way they perceive and explore
their space, their seasonal rhythms. This was done based on their cosmological
discourse, the association they establish between pan-village communal rituals,
the dead, the seasons of the year and the cycle of a vital substance called
ekuru which is present in all living creatures, animate and inanimate.
This substance is presente in their space-temporal references, their classification
systems, the interactions they establish among themselves and with the main
components of their environment.
Los Bakairi, pueblo de lengua Karib que se autodenomina Kurâ,
suman casi 600 individuos, de los cuales 572 viven en dos Áreas Indígenas denominadas
Bakairi y Santana, situadas en la región norte mato-grossense, al sudoeste del
Alto Xingu (Brasil). En ellas predomina, como cobertura vegetal, el serrado
(85%). Las matas se encuentran solamente en las margenes de los ríos y riachos,
los cuales las atraviesan o las delimitan.
En Santana ellos suman 155 personas, distribuidas en cuatro
grupos locales; en el Área Bakairi los 417 habitantes se encuentran dispersos
en siete unidades del misma orden. Cada grupo local, que tiene su propio jefe
y domina uno territorio específico - fuente de identidad y alteridad - está
formado por un número variable de grupos domésticos constituidos, en la mayoría,
por familias elementales, sujeto colectivo de derechos y deberes. Los caminos
que entrecruzan los diversos grupos locales revelan, por si sólos, que ellos
no constituyen unidades aisladas o cerradas.
La vida es ritmada por las estaciones del año. En el tiempo
de seca, ellos se dedican a las actividades rituales de características sagradas
y pancomunitarias - que forman un complejo denominado kado - que producen
movimientos de convergencia entre los dispersos Bakairi, favoreciendo los encuentros
y los cambios. Es en el interior del territorio dominado por cada grupo local
que desarolla la vida cotidiana de sus miembros. La vida es essencialmente ribereña
y aún conociendo el serrado poco lo exploran y poco lo valorizan. Es para ella
que se dedica este trabajo, con especial atención para la produción y obtención
de alimentos.
El entendimiento de los ritmos sazonales, de las formas de
percepción y exploración del espacio, de su ética alimentar, no podría prescindir
de un abordaje de las principales coordenadas culturales que ellos establecen
entre si y con los principales componentes del medio ambiente. Coordenadas que
se manifiestan en las actividades más comunes de la vida cotidiana. Al tratar
de tan complejo dominio tengo en pauta solamente la identificación de las ideas-fuerza
del pensamiento cosmológico de este pueblo, las cuales transponen los diversos
dominios de su vida en sociedade, las coordenadas espacio temporales y sus sistemas
de clasificación.
ESPACIO Y TIEMPO: EL COSMOS
EN MOVIMIENTO
El cosmos, tal como es pensado y vivido por los Bakairi,
es el resultado de una sucesión de transformaciones emprendidas por Kwamóty
y sus nietos gemelos y machos, Xixi y Nunâ, sobre una realidad
preexistente, tornándolo coherente y habitable. Concebido en varias camadas
- entre ellas onrom, la tierra, lecho de la humanidad - que se encuentran
en la línea del horizonte, el cosmo forma una unidad que se realiza a través
de interferencias y interacciones dialécticas entre los seres que lo habitan.
Esta es la base de los sistemas de pensamiento de este pueblo que se fundamenta
en un modelo logico de multiplicidad en la unidad.
Según el modo de pensar Bakairi, existen en el cosmos dos
tierras, una cóncova y otra convexa, de manera que una sería el molde negativo
de la otra, en una relación, por tanto, complementaria. Cada cual posee sus
ríos y aguas subterráneas. Existe, según ellos, una especie de redoma semejante
a un paraguas que detiene las aguas de la tierra de arriba; los bordes de esa
redoma son mantenidos presos a las extremidades de esta tierra por grandes sapos
míticos. Dicen que si uno de ellos se suelta del borde que asegura, esta tierra
será inundada y todos morirán. Entre esa redoma y esta tierra está el aire que
respiramos. El sol y la luna, donde fueron a vivir Xixi y Nunâ,
respectivamente, prestando a estos astros su nombres, se mueven de forma que
cuando en esta tierra es de día, en la otra es de noche y vice-versa. Los pájaros
pequeños hacen y que hacen largos vuelos acompañan el movimiento del sol, siguiendo
su curso.
Las diversas camadas del cosmos son interligadas por caminos
invisibles, los cuales, entre los humanos solamente los xamãs pueden verlos
y recorrerlos. Las aguas subterráneas de la otra tierra - espacio que denominamos
cielo - son atravesadas por un fuerte canal correntoso llamado Iahuene,
la Via-Láctea. Él, según afirman, se encuentra con las aguas de esta tierra
en el Kutza, un tipo de laguna encantada que queda en el Alto Xingu.
Según los mitos de origen, otrora esas dos tierras quedaban
más próximas una de la otra y eran interligadas por una especie de escalera
que Kwamóty había dejado para que ellos pudiesen transitar. No conocían
los flagelos de la humanidad y sus herramientas eran encantadas: era sólo dejarlas
en las matas, por ejemplo, que ellas empezaban a trabajar, traéndoles alimentos.
Esos Bakairi primordiales tuvieron errores pues hicieron desacuerdos entre
si y entre las dos tierras, resultando eso en cismas y rompimiento en la sociedad
aún en formación. Ofendido con tan gran desafecto Kwamóty cortó la escalera
que las unía, ocurrindo ahí un cataclismo: las aguas subterráneas de la tierra
de arriba aumentaron de volumen, cayendo abundantemente sobre la tierra en la
cual vivían, matándolos casi a todos. Las dos tierras se distanciaron más. Con
ese desequilibrio el sol y la luna se encuentraron, resultando así tinieblas,
frío, oscuridad, el retorno al caos inicial.
Compadecido con tanto sufrimiento Kwamóty controló
el caos recolocando la referida redoma para contener las aguas de la tierra
de arriba. Xixi y Nunâ volvieron a circular de nuevo, ofrendando
a las dos tierras, de manera aleternada, el día y la noche. El eclipse del sol
es conocido por los Bakairi como anuncio de nuevos cataclismos, de retorno al
caos.
Airado con tanto desatino Kwamóty abandonó los Bakairi
a su propia suerte, tomando los poderes especiales de sus herramientas y tornándolos
simples mortales. Así, la generación que ha venido después del casamiento entre
las dos parejas de hermanos que se salvaron en una canoa de jatobá, pasó a conocer
el dolor, el llanto, el duro trabajo para sobrevivir. Entonces, ellos fueron
tornados humanos.
Es con el adviento de la muerte que se define la estructura
del cosmos, pues la tierra en la cual ellos vivían no aceptó que se enterrasen
en ella sus muertos. Por esa razón Kwamóty, en un postreto gesto, invertió
la posición de las dos tierras, resolviendo esa situación. Con la muerte entra
en circulación la más temida fuerza del universo: los iamyra, sobrenaturales
que se liberan de los cuerpos de sus muertos y que son invisibles a aquellos
que no hacen parte del xamanismo. Cada persona que muere libera dos iamyra,
uno que sale por el ojo derecho y va a habitar en la otra tierra; otro que sale
por el ojo izquierdo y va a habitar en las aguas profundas y oscuras de los
ríos de esta tierra. Los Bakairi dicen que esos sobrenaturales sienten hambre
y sed, nostalgía de los parientes, de los lugares en que vivieron y trabajaron,
a los cuales tienden a apegarse. Ellos transgriden fronteras apareciendo en
los espacios de vida Bakairi, fundamentalmente por la noche, que es su dominio,
pues no soportan la luz solar. El contacto con los iamyra es tenido como
fuente de desequilibrios emocionales y orgánicos, o sino de muerte. No se debe
hablar los nombres de los parientes muertos haste que, pasado un periodo de
tiempo, ellos sean colocados de nuevo en circulación. Apego a los muertos deben
ser evitados para no evocarlos. Deben también ser evitados los espacios no domesticados,
los lugares sombríos y oscuros por la noche. Su el día sorprende a los iamyra
en esta tierra, ellos se refugian en estos locales o en cuerpos de animales,
desde el más pequeño hasta el mayor, aumentando los peligros sobrenaturales
que habitan los espacios de la vida de ese pueblo.
Los iamyra que viven en las profundas y oscuras aguas
de los ríos de esta tierra tienen el poder de controlar los sodo (dueños,
señores), sobrenaturales que protegen las especies de peces, de otros animales
acuáticos y de aves ribereñas, impidiendo el accesso a esas fuentes de proteinas.
Ya los que viven en la otra tierra tienen el poder de controlar los ciclos naturales,
entre ellos los de las estaciones del año. Estos iamyra son, por tanto,
jerárquicamente superiores a los subacuáticos y a los demás sobrenaturales.
Los Bakairi distinguen dos estaciones del año, que son bien
definidas: kopâme, el "tiempo de las aguas", que empieza en
la mitad de septiembre y termina en la mitad de abril y âdâpygume, el
"tiempo de la seca", que va desde la mitad de abril hasta la mitad
de septiembre. Entre esas dos categorías hay aún kopâme ipery, el "
pie de las lluvias" y âdâpygume ipery, "el pie de la seca".
Kopâme ipery corresponde al periodo de la mitad de septiembre a la mitad
de octubre y como la propia expresión dice, es el tiempo en que las primeras
lluvias empiezan a caer, anunciando el fin de la seca; âdâpygume ipery
corresponde al periodo que va desde la mitad de abril hasta la mitad de mayo,
con pocas lluvias, intercaladas por anchos periodos de sol.
Así siendo, son hechas las seguientes relaciones:
PETO ODAY (día) : sol : vivos : nosotros ::
KOPÂE (noche ) : luna: muertos: "otros"
Con relación a las estaciones del año, otras correlaciones
son hechas. Tiempo de seca es tiempo de alegría, de movimientos, de preparar
huertas, de kado. Tiempo de lluvia es tiempo de tristeza, de monotonía,
porque es marcado por la dispersión que dificultan los encuentros y los intercambios.
Tiempo y espacio se relacionan a través del ciclo de una
substancia vital denominada ekuru, tal como entre los Arára del Iriri
/ Pará (Pinto, 1989), pueblo de lengua igualmente Karib. La relación con la
vida, con el cosmo, es pensada e vivida a través de la circulación de esa substancia
que pasa por el hombre, por los Bakairi. El equilibrio de esa circulación depende
de las estaciones del año, presididas por los iamyra que viven en la
otra tierra.
Esa substancia vital está en todos los seres vivos inanimados
y animados, y es por estos obtenida a través de alimentos. Esa substancia circula
por la sangre, trayendo fluidez y vitalidad, pero sin mezclarse con ella. Sin
ekuru la sangre - yunu - coagula, llegando la muerte. Trasformada
por los diversos órganos del cuerpo, ella es eliminida, cotidianamente, a través
de los líquidos, residuos, secreciones y excreciones corporales (lágrima, enoguru;
sudor, ikubizely; saliva, edaku; sémen, tâjikuru; orina,
tâjiku; leche materno, tâjiwary ekuru, entre otros). Ella está
en la sangre de los animales y en fuentes máximas de contaminación y peligro:
la sangre de la menarca y del puerperio.
Toda la ekuru eliminada por los seres vivos animados,
al entrar en contacto con la tierra, es transformada por los vegetales que la
contienen en cantidades y calidades diferentes, lo que determina su utilización
para fin medicinal, alimentar, estetico (pinturas corporales) y otros. En su
forma libre y pura, solamente los vegetables la contienen y sin ella fenecen.
Unos la eliminan en su forma líquida, como el maíz verde cuando penetramos en
sus granos con algo cortante como la uña. Otras la poseen en cantidades tan
pequeñas que esto es imposible.
Sobre la substancia vital, el pensamiento de los Bakairi
es diferente de los Arara del Iriri (Karib) pués, según los registros de Márnio
Teixeira Pinto, para estos ella existiria solamente en algunos vegetales, no
estando, inclusive, en innúmeras especies de árboles de gran tamán (1989: 91).
Más, tal como los Arara, los Bakairi afirman que la ekuru en su forma
pura, no poseída, existe solamente en los vegetales.
En el intervalo que va del contacto con la tierra hasta su
transformación, toda ekuru que es eliminada por los seres vivos animados
- dentre ellos los humanos - continua en su forma poseída, trayendo consigo
las propiedades de aquel que la eliminó, su energia vital. En el caso de los
humanos, de las uñas, de los cabellos, de las heces, de la saliva de una persona
que se murió, durante ese intervalo de tiempo "levantan kadopy"
que, según ellos, son semejantes a ella, pero sobrenaturales, pudiendo ser vistos
por los no iniciados en el xamanismo. Son, de acuerdo con la explicación que
ellos mismos me dieron, así como fotografias del muerto en movimiento ("fantasmas").
Infestaciones de iamyra y kadopy poluen el espacio, tornándolo
insalubre, inhóspito. Esta es una de las razones que llevan al deseo de mudar
para otro lugar, de la dispersión y de la mobilidad Bakairi.
El reciclaje de esta substancia es ritmada por las estaciones
del año, en relación directa con la humedad del suelo, siendo más rápida en
el "tiempo de las aguas" (kopâme) y más lenta en la estación
seca (âdâpygume). En la estación de lluvia, con su gran humedad, toda
ekuru, en su forma poseída penetra más rápida en el suelo criando condiciones
favorables a su reciclage por los vegetales. La tierra se rehabilita, el espacio
se recompone. No se puede decir lo mismo de los ríos, que reciben, a través
de caida de aguas lluvia, una gran cantidad de ekuru no transformada.
Ya en la estación seca, la falta de humedad imprime en su ciclo mucha lentitud.
Solamente en las margenes de los ríos, riachos y cabeceras perennes su ritmo
es más acelerado en función de la humedad que estos prestan a la tierra. De
ahí proviene la fertilidad de estas tierras marginales, menos contaminadas y
más adecuadas a la vida.
Así, los Bakairi explican la existencia de los diferentes
dominios espaciales, refiriendose a la cobertura vegetal, que denominan iduanary,
"región de mata" y pojianary, "región de capín" (serrado).
Los Bakairi, al contrario de los Xavante (Pâna) que aprecian el serrado
(Maybury-Lewis, 1984: 76), no le gusta para vivir. Todos sus establecimentos
están próximos a las matas, lo distante para evitar las inundaciones. De las
matas y de los ríos, paru, es que ellos extraen, sobretodo, la ekuru
necessaria a la vida. Los Bakairi se alimentan solamente de vegetales - que
la contienen en su forma líquida y pura - y de animales vegetarianos o esencialmente
vegetarianos. Ellos desprecian a los animales carnívoros, nocivos a la salud,
según su entender.2
La ekuru perdida en el cotidiano de la vida, debe
ser repuesta en cantidades y calidades suficientes para que se tenga salud.
Al contrario de lo que ha registrado Márnio Teixeira Pinto entre los Arara del
Iriri (1989: 83) no hay preocupación en retener tal substancia - con excepción
de los estados de reclusión, uanki - y dicen que ella debe circular vigorosamente
por el cuerpo para que sea siempre renovada, manteniéndolo así saludable y bonito
(iwâkuru). Su carencia torna la persona peresoza (xymuni), lo
que indica un estado inicial de enfermedad. En excesso puede llevar a ira, a
desequilibrios emocionales y orgánicos, siendo esta una de las razones por las
cuales sangran sus cuerpos. El problema no es perderla, más producir y tener
acceso a alimentos para reponerla, manteniendo así la salud. La sangre, parte
sólida y roja (yunu) no deve ser perdida, pues no hay como substituirla.
Como vegetarianos los Bakairi participan, juntamente con
los demás animales no carnívoros, del ciclo natural de la ekuru, estrayéndola
de las plantas que, a su vez, la extraen de los líquidos y excrementos corporales
que ellos expelen en vida. Ahora, como predador que sólo se alimentan de animales
vegetarianos (comsumidores primários), o esencialmente vegetarianos, ellos interfieren
en su ciclo natural, matándolos y al matarlos, derraman sobre la tierra su sangre,
que será tranformado por los vegetables.
Para obtenerse ekuru disponible, en su singular concepción,
hay que tenerse parientes, pues solo todo es más dificil. Más para que se tenga
parientes hay que casarse y utilizar la ekuru de la reprodución para
hacer hijos. Substancia que, para obtenerse tiene que cazar, colectar, plantar,
para que se pueda también cambiar.
PRODUCIÓN Y OBTENCIÓN DE ALIMENTOS
Los Bakairi son eminentemente riberaños, agricultores y pescadores.
La caza y la colecta assumen papel complementar. Los datos obtenidos por Debra
Sue Picchi (1982: 307) apuntan que ellos obtienen da la mandioca el 67,7% de
carbohidratos y el 26,4% de las proteínas consumidas. Eso hace afirmar que,
a pesar de todos los cambios ocurridos, los Bakairi son, aún hoy, un pueblo
mandioquero. La pesca, como fuente de proteínas animales y de energá, supera
las obtenidas a través de la caza y matanza de ganado, aisladamente o sumado.
Los Bakairi practican la agricultura de "coivara"
3 (slash and burn), ya tan bien descritas en tantas etnografías
sobre pueblos indígenas. La seleción de la localización para hacer el rozado
toma en consideración varios fatores, por ejemplo, el régimen de las lluvias
y terrenos sujetos a inundaciones, la incidencia de animales predadores, la
distancia de sus casas, el relieve y la calidad del suelo. Si son "capoeiras"4 se toma en consideración el tiempo en
que fueron cultivadas la última vez y la possibilidad de presencia de iamyra
de personas ya muertas y que otrora allí trabajaron. Las tierras en descanso
deben ser respetadas por un periodo equivalente a 20 años. En ellas colectan,
todavía, los frutos de los cocoteros, "pequizeiros" 5 y herbas medicinales.
Antes de la preparación para plantar en la mata es impedida
la presencia de personas del sexo feminino, por los peligros sobrenaturales
a ella asociados. Entre ellos resaltan Ynhãngonrom, ser monstruoso que
es sodo, señor, dueño de las matas y que posee un enorme pecho que aprieta,
derramando una leche mortal enaquellos que lo ofenden.6 Si esa leche se derrama en el suelo,
dicen los Bakairi, ella se transforma en grandes culebras (sucuris, Eunectes
murinos). Ynhãngonrom tiene la ayuda de Karowi, un ser pequeño
y horrible que carga xonsigo un hacha en forma de sapo 7. En las matas más cerradas
se puede encontrar también iamyra, donde buscan abrigo cuando en esta
tierra son sorprendidos por la luz del día.
La broca y el derrumbe constituyen actividades esencialmente
masculinas y son hechas en los meses de junio, julio y talvez en agosto. Las
herramientas principales son la guadaña, el hacha y el cuchillón. Cada familia
elemental posee su propia huerta, más esas atctividades son hechas con la ayuda
de otros hombres, yernos, hermanos o hijos. Terminada la huerta de uno, pasan
para de otra familia, hasta que todas estén preparadas para la quema. El retorno
a los establecimentos debe ocurrir antes de anochecer, pues hay periglos sobrenaturales
asociados a la mata. Si las casas están muy distantes, hacen acampamentos donde
se debe permanecer en estas horas que son consideradas muertas y de los muertos.
De la mitad de julio al final de agosto, o al inicio de septiembre,
hacen la quema de la vegetación ya derumbada y seca, que es amontoada en hileras.
La tierra después de preparada queda cubierta de cenizas, apuntando aquí y allí
troncos cubiertos de carbón. Es entre ellos que hacen la pantación, donde participan
los membros de la familia propietaria, envolviendo la esposa y hijas mayores.
En los meses de octubre hasta noviembre plantan arroz, maiz y mandioca. El frijol
es plantado de febrero hasta mayo, pero son raras las familias que lo cultivan.
Para la plantación utilizan la "matraca", plantadera manual industrializada
o simplesmente el azadón.
Más allá de la huerta "nueva" hay una "vieja"
del año agrícola anterior. Eso se debe a la calidad del suelo que no permite
la plantación de arroz y maiz más que dos veces, necesitando para obtener esos
productos, derrubar siempre matas nuevas o utilizar nuevamente las tierras en
descanso (capoeiras). En la huerta Bakairi, todo lo que cultivan puede ser producido,
con excepción de la mandioca que es siempre plantada en huerta vieja. Cultivan
aún patatas dulces, calabazas, sandías, plantas que crecen rastreras por entre
el maizal.
La yuca, el maiz y el arroz constituyen las principales fuentes
de almidón y carbohidratos o, en el languaje Bakairi, ekuru. La primera
colecta es la del maiz, al final de enero o inicio de febrero. Entre la mitad
de marzo y de abril se colecta el arroz. Los demás productos son colectados
de acuerdo con las necesidades de los grupos domesticos. Las huertas en producción
son propiedades de las mujeres, esposas y madres.
Las huertas son, cuanto a la forma, irregulares, dependiendo
inclusive, del relieve del suelo y de la anchura de las matas. Su tamaño es
variable entre 01 y 04 hectáreas.
Cuanto a la mandioca - cuyo orígen es registrado en mitos
(vide Barros, 1992) - plantan la brava (âpa) y la mansa (tainzém),
consideradas fuentes de ekuru por excelencia. De ese tubérculo hacen
"chichas", bebida que es ingerida, sobretodo en estados de reclusión
(uanki), en los ritos pancumunitarios, ocasiones en que son también ofrendadas
a los iamyra.
El maiz es la tercera fuente de obtención de ekuru,
en función de su ciclo corto de produción. Hay una variedad que se lhama anjikura
(anji = maiz y Kura = autodenominación) que es bautizada en
el rito pancomunitario denominado Anji Itabienly, en la primera colecta
aún verde. Las demás veriedades son denominadas anjikaraíwa ( karaíwa
= no indígenas).
La labranza mecanizada, introducida en 1980 a través de los
Proyectos de Desarollo Cominitario financiados con recursos del Banco Mundial
(POLONOROESTE), es hecha en el serrado (pojianary), nunca antes utilizado
para el plantío. Se planta arroz en labranzas que varian de 06 a 60 hectáreas.
Pero, esa actividad es cada vez más inviable, lo que se debe a bandadas de chapulines,
las enfermedades desconocidas, los costos de la produción, la falta de know-how
y de orientación técnica, entre otros fatores. En síntese, la sobrevivencia
de los Bakairi a través de los productos cultivados es hoy garantizada por las
huertas de coivara, las cuales casi todos retomaron, a excepción de uno de los
grupos locales del Área Indígena Bakairí, denominado Aturua.
La pesca está en primer lugar cuanto a la obtención de proteínas
animales, después el ganado e en último la caza. Esa actividad es también llena
de peligros, pues junto al dominio de las aguas existen varios seres sobrenaturales
que se vuelven contra los pescadores que cometen excesos o infracciones, causandoles
desequilibrios físicos o emocionales, o hasta la muerte.
Cada especie de pez, de otros animales acuáticos y de aves
ribereñas posee su sodo, palabra que los Bakairi traducen por dueño (guárdian).
Dicen que esos seres sobrenaturales son semejantes a las especies que protegen,
pero invisibles. Solamente los xamãs pueden verlos y con ellos comunicarse.
En las aguas profundas y oscuras habita Pakororo,
onza blanca y sobrenatural que vuelca las canoas de los pescadores y vive también
Poro Tapekéim, gran piraíba (pez, familia Brachyplatistoma filamentosum)
blanca que además de volcar canoas, puede engullirlos vivos. Dicen que existen
sucuris sobrenaturales y una legión de seres denominados kuramã (mã
= sufijo que indica sobrenaturalidad) que tendría su orígen en las experiencias
de Kwamóty relacionadas con la fabricación de las primeras mozas que
fueron entregadas a las onzas para casamiento. Descontento con los primeros
resultados él los habría tirado en el agua dando orígen a seres antropomorfos
y sobrenatrales.
Los ojos del agua tienen igualmente sus tutores, demonimados
Monxe, enanos males que, si ofendidos, causan enfermedades o roban los
nenes de la familia del infractor. Hay también Xibuku, espiritus que
se liberan de los cuerpos de los enemigos, de los hechiceros y de los karaíwa
cuando mueren y que son empujados por los xamãs para los barrancos altos de
los ríos. El contacto con ese ser sobrenatural les trae fuertes dolores en el
estómago, vómitos e desmayos que pueden no tener retorno.
Existen aún lagunas encantadas donde viven solamente peces,
sucurís y otros seres acuáticos sobrenaturales igualmente nocivos a los Bakairi.8
Las fuerzas sobrenaturales asociadas al agua pueden aún conducir
las canoas de los pescadores por caminos otros que llevan a una fuerte corriente
que desemboca en aguas igualmente sobrenaturales - parumã - donde viven
onzas, iraras (aninal carnívoro, família Tayra barbara) y lontras (idem, Lutra
paranaensis) del misma orden.
De todos seres sobrenaturales relacionados con el agua, los
iamyra subacuáticos son los más temidos y viven en aldeas, en los lugares
oscuros y más profundos, donde controlan los tutores de las diversas especies
de peces, de otros animales acuáticos y de aves ribereñas. Los peces, dicen
los Bakairi, son sus "instrumentos" y ellos mismos asumen la forma
de pez, lo que aumenta las possibilidades de contacto directo de los pescadores
con esos seres sobrenaturales, jerárquicamente superiores a los demás.
El dominio acuático, tan lleno de seres sobrenaturales es
un espacio esencialmente masculino. Las mujeres permanecen en los espacios domesticados
de las margenes de los ríos, tales como pozos de baño, puertos de pescarías
y de canoas. De esos locales ellas pueden coger algun pez. Son los hombres que
salen para pescar, siendo grande el movimiento de las canoas - que llevan siempre
dos personas, dos hermanos, padre y hijo, suegro y yerno - en esa estación del
año. La pesca tiene la finalidad principal de atender las necesidades del grupo
doméstico. Caso se tenga más suerte, despues de atendido este grupo, se da el
pez para parientes más próximos o a un amigo que, por la amistad, sea así considerado.
Tiempo de seca es tempo de karan tâtuguêim - peces
de escama - considerados excelentes fuentes de ekuru. Las aguas están
limpias, más oscuras en los lugares más profundos, y no contaminadas por la
ekuru no transformada por los vegetales, ya que no hay aguas de lluvias.
Esos peces son así considerados porque se alimentan sobretodo de vegetales.
Cuanto más en la superficie del agua viven, son más saludables porque no tienen
proximidad con los iamyra subacuáticos. Entre los peces de escama el
más apreciado es nonku, matrinxa - Bryon brevicauda - que, según registros
de Karl von den Steinen, otrora fuera objeto de rituales con máscaras (1940:43).
Después de ese pez, el más apreciado es el pâda, el pacú (Piaractus mesopotamicus).
Entre los menores están las diversas especies de makuala, lambaris (Astyanax
abramis). Los demás son considerados alimentos de segunda categoría, pero hoy
son consumidos en función de la escasez de pescado, con excepción de las piranãs,
por ser carnivoras.
Los peces mayores son capturados de canoas, siendo que los
menores son pescados de los barrancos. Usan anzuelos y hilos industrializados,
así como arcos y flechas. Más allá de los ríos están las lagunas temporales,
provenientes de las inundaciones, donde quedan presos los peces. En ellas se
pone el timbó - tipo de cuerda vegetal - cuya savia, sewyn ekuru, tontea
los peces, que son capturados con las manos por mujeres y chicos. Es frecuente
usar cuchillos mayores, cuchillones, arcos y flechas para martarlos. En las
lagunas y terrenos inundados capturan la tortuga (pe) , quelónio cuya
carne, tal como jabuti( Testudo tabulata Spix), mucho la aprecian.
La caza - actividad esencialmente masculina - es practicada,
en la estación de seca, solamente en las matas , iduanary. Superada por
el pescado y por el ganado como fuente de proteínas animales, ella no produce,
en la vida cotidiana, un rendimento sociológico significativo. O ella está asociada
a la huerta que exige cuidados con limpeza del suelo, acasión en que se matan
los animales predadores; o las etapas de preparación de la tierra para plantación.
Los hombres salen con la única finalidade de cazar para abastecer los grupos
domésticos. Ellos salen con una o dos personas, hijos, hermanos o yernos. Llevan
arcos y flechas, también armas de fuego. Si alguién más valiente se va solo
a cazar,lleva consigo dos o más perros, pues sus latidos, según afirman, espantan
los iamyra y otros seres sobrenaturales. En esta estación no se sale
para el serrado con la finalidad exclusiva de cazar. Si, por causalidad, aparece
una caza ellos la matan. El movimiento que desarrollan en el serrado se debe
al cuidado con el ganado o las visitas hechas a los parientes y amigos en otras
localidades. Este movimiento aumenta quando son realizados los ritos pancomunitarios
(kado).
Cazar en las matas constituye una actividad arriesgada por
causa de los seres sobrenaturales. Cada especie de animal terrestre posee su
sodo, guardián que les protege y que se vuelve contra aquellos que cometen
excesos o hieren sus protegidos. También los cuerpos de los animales pueden
estar abrigando los iamyra de otra tierra sorprendidos por el día en
esta tierra. Hay también kilâino, sobrenatural que hace que se pierdan
en las matas.
Ellos no consumen animales carnívoros y desprecian el tatú
canastra (Priodontes giganteus) porque él se alimenta de carnes putrefactas.
Cuanto a las aves, ellos no cazan las que hacen largos vuelos
porque, según afirman los xamãs, ellas tienen acceso a la otra tierra, pues
acompañan al sol en su jornada diaria. Dicen que ellos también son xamãs (piaje).
Sus cantos fuera de horario son considerados como avisos de iamyra, anuncio
de muerte y dolor. Solamente las aves que hacen cortos vuelos y pasan parte
de sus vidas en la tierra son las consumidas por los Bakairi. La seriema (Cariama
cristata) y el mutum (Crax L.) no son consumidos en los meses de agosto hasta
septiembre porque comen culebras que están en abundancia en esse tiempo, que
es su periodo de reprodución.
Cuanto a la colecta, está cada vez más rara. Los hombres
extraen miel en esta estación. Las mujeres cogen huevos de quelónios en las
playas y ríos, frutos silvestres y hierbas medicinales.
Tiempo de seca también tiempo de kado, marcado por
comensálias colectivas. Es especificamente para los ritos pancomunitarios que
se vuelven las cazas y pescarías colectivas (waxi) realizadas en esta
estación. Ellas representan una de las formas más activas de participación de
los hombres en el ciclo de la ekuru y, por tanto, en la revitalización
del espacio.
Si la estación seca es tiempo de alegría y de bonanza para
los Bakairi, la estación de las lluvias es tenida como el tiempo de tristeza,
de monotonia y de escasez que llega al límite de penuria en los meses de diciembre
hasta enero, cuando las lluvias son contantes. Es el tiempo em que se registra
poca mobilidad. Ellos pasan sus vidas en el interior de los grupos locales,
casi siempre dentro de sus casas. Sin kado y otras actividades pancomunitarias
la vida se torna resumida. Los grupos locales se sobreponen a las unidades más
amplias. Ellos se vuelven para sí mismos, interrumpiendo los movimientos que
animan la estación seca.
La pesca cae considerablemente, pues las aguas están sucias
y peligrosas por su volumen, por las corrientes y por los troncos que corren
río abajo. Aún así, algunos hombres salen en sus canoas en busca de peces, con
confianza en su habilidad para navergarlas. Se pesca más en los barrancos.
Las mujeres, con rara insistencia y teimosía, intentan coger
algún pequeño pez en los puertos cubiertos por las inundaciones.
Tiempo de lluvia es tiempo de karãn tituguéim - pezes
de cuero - como jaú, piraíba, jurupencens, bagres y otros. El jaú y la piraíba,
dicen los Bakairi - que otrora no los consumían - no son buenas fuentes de ekuru,
pues viven en el lecho de los ríos alimentandose de limos que ahí se depositan
y conviven también próximos a los iamyra subacuáticos.
En esa estación la caza es practicada en el serrado, aúnque
raramente. Cuando alguien consigue capturar un pez o caza, intenta llegar a
la casa silenciosamente, a veces por la puerta trasera, para que solamente los
integrantes de su grupo doméstico lo perciba. Teniendo con quién dividir pero
sin tener o que repartir, los grupos domésticos se vuelven para sí mismos.
Cuando la tierra presenta sus primeros frutos - el maiz -
anunciando un nuevo tiempo, esa situación momentáneamente se altera (Bautizado
del Maiz) para después volver a la condición anterior hasta que, para felicidad
de ellos, lleguen los días de sol.
El ganado - tapira, nombre de orígen tupi-guarani
- constituye la segunda fuente de obtención de proteínas animales, superada
solamente por los peces. Los grupos locales poseen un numero variable de cabezas,
de 12 hasta 250, que son propiedad de los grupos domésticos, pero pastan juntas.
El ganado tiene un gran valor para los Bakairi por dos razones:
1) por ser vegetariano y excelente fuente de ekuru; 2) por su indenpendencia
para la obtención de alimentos.
Por estas mismas razones los gallináceos son también valorizados,
lo que no se puede dicir de los cerdos porque si sueltos comen mucha porquería,
incluyendo ekuru en su forma poseída, ensucian las casas y patios; si
presos, se tornan por demás dependientes de los dueños que los alimentan con
yuca, calabaza y maiz. Según ellos, la cría de cerdos tiene como consecuencia
tomar los alimentos de la familia - el maiz y la mandioca son excelentes fuentes
de ekuru - para sustentarlos, lo que consideran un gran disparate.
La cría de ganado es considerada aún una actividad estratégica
para la ocupación de las tierras que les restan y que son codiciadas por los
karaíwa, no indígenas.
PREPARACIÓN Y DESTINO DE LOS
ALIMENTOS
La preparación de los alimentos es tarea esencialmente feminina
y está asociada a la casa. También se prepara los alimentos en la huerta, caso
esté en ella todo el día o vários días. Preparar los alimentos no es tarea para
cualquier uno, ya que se pueden utilizar como medios para enviar hechicería
o enfermidades a aquellos con quienes se tenga deseos de vanganza o cismas.
Entonces, la preparación es tarea de responsabilidad de los parientes primarios
9 , como madres, hermanas,
abuelas o alguién que, de tanta confianza que se tenga pueda sustituirlas. Se
acepta alimentos solamente de parientes, reales o putativos, más parientes.
Eso porque los alimentos son fuentes de ekuru, substancia que se mezcla con
la sangre, pudiendo ser igualmente fuente de salud o de enfermedad.
Se aplica a los Bakairi lo que Thomas Gregor escribió sobre
los Mehináku - pueblo de lengua Aruák, del Alto Xingu - o sea, que observar
y registrar cambios alimentícios constituye un buen método para distinguir los
diversos grupos de parentesco ( 1982: 254).
En la conservación y preparación de los alimentos hay que
observar muchos cuidados. Además de existir maneras especiales para prepararlos,
de acuerdo con la naturaleza de la ekuru que cada cual contiene, estos
jamás deben caer en el suelo porque pueden ser contaminados por la ekuru
aún no transformada por los vegetales, fuente de perigros y enfermedades, a
veces fatales.
Recipientes conteniendo alimentos ya preparados y vasos de
agua no deben ser dejados abiertos porque pueden ser comidos y bebidos por los
iamyra, principalmente por la noche, reino de esos seres sobrenaturales.
Si comidos o bebidos se transfornan en "restos de iamyra".
La mandioca es consumida en la forma de beiju (pastel), harina
y pogo, bebidas no alcohólicas que son ingeridas en ritos pancomunitarios
- ocasiones en que también son ofrendadas a los muertos - en los estados de
reclusión y más raramente en la vida cotidiana. El maiz es consumido de varias
maneras: cocido aún verde, bebidas no fermentadas, papas más espesas, asado
en la brasa con hoja, entre otras.
Entre los vegetales solamente las frutas son comidas crudas.
Cuanto a las carnes, estas son consumidas cocidas, fritas, asadas, ensopadas
con yuca, en forma de pirão y farofa.10
Los Bakairi aprecian la carne de ganado asada y suculenta.
Dicen los Bakairi que antiguamente los xamãs bendecían los
animales muertos antes que fuesen cortados y preparados para neutralizar cualquier
fuerza que pudiese volverse contra ellos. Hoy, en la vida cotidiana eso no es
más observado y sus actividades son empleadas para la curación y prevención.
COMENTARIOS FINALES
Vivir de muerte, morir de vida
(Heráclito).
...algunos solamente quieren hablar de la rosa. Otros destacan
las espinas. Es necesario que se elabore la visión que comporta a la rosa como
a la espina: la visión de la rosera (Gonçalves, 1989: 74)
Las relaciones que los Bakairi establecen entre si y con
el ambiente en que viven, sus formas de percepción, ocupación y exploración
del espacio están orientadas por principios eco (cosmo)lógicos, como los datos
presentados nos muestran. No hay, desde su punto de vista, ninguno hiato entre
el hombre y la naturaleza. Su forma de ser y estar en el mundo no se funda en
esa oposicíon. La vida de los seres vivos animados e inanimados se desarolla
en el interior de ella y está integrada a la circulación de la substancia vital
ekuru, que pasa por el hombre. Ritmada por las estaciones del año - las
cuales, por su vez, son presididas por los iamyra que viven en la otra
tierra - ella se fundamenta en dos parejas dialécticas: lluvia / seca y hartura
/ escasez.
Tener hartura en la seca es, aparentemente, contradictorio
porque en esa estación, de acuerdo con la teoría de la existencia del ciclo
de esa substancia vital, ella se encuentra desordenada. Más se cogen en esa
estación los frutos del trabajo realizado en el inicio de las lluvias.
Kopâme, el tiempo de las lluvias, al contrario del
tiempo de la seca, es marcado por poca mobilidad. Él corresponde a un periodo
de interdicción, de redistribuición y reordenación de la ekuru en la
naturaleza como un todo. Exactamente cuando la circulación de esa substancia
vital se acelera, la vida Bakairi queda reducida al mínimo de movimientos y
cambios. Solamente cuando el reciclaje de las energías de la ekuru presenta
su primera respuesta, el maiz - que es cogido en la misma estación que se sembrado
- se observa, transitoriamente, un aumento de los movimientos, promovido por
Anji Itabienly, el "Bautizado del Maiz", que celebra la primera
colecta, aún verde y lleno de ekuru. A través de este ritual integrante
del complexo kado, reverencian Xixi, el sol y el gemelo mítico
que en él habita y le presta su nombre. Este ritual marca el inicio del ciclo
de la ekuru y también del año Bakairi.
La vida depende de las relaciones entre vivos y muertos,
y estas dependen, por su vez, de la regularidad de las estaciones del año. Vivos
y muertos representam fuerzas complementares, de naturaleza dialéctica que influencian
en el universo. Según su modo de ver, el orden de este depende de la observación
de preceptos religiosos, de su humana participación en un campo de relaciones
que envuelve los muertos y los reinos animal y vegetal. Por esa razón se sienten
responsables por sus propios infortunios que, según su modo de pensar, resultan
de infracciones por ellos mismos cometidas, tal como los Bororo (Viertler, 1991:
14) y los Guarani (Schaden, 1964: 116-117).
Como se ha visto, del comportamiento inadecuado de sus míticos
antepasados ha resultado la muerte y con ella su humanización y la definición
de la estructura del cosmos, tal como es hoy pensado y vivido por ellos. La
muerte es, por tanto, más que la muerte, en el momento en que ella se integra
en la cadena organizadora de la vida. Vida y muerte se inscriben una en la interface
de la otra, formando una unidad a través de interacciones dialécticas.
La vida, en la concepción de ese pueblo, está inserida en
el orden cósmica y , por tanto, en la naturaleza que en ella está inscrita,
como redistribuición de ekuru, de la cual, por su vez, depende para existir.
Redistribuición que se realiza también al nível de las relaciones hombre-hombre,
mediándolas simbólicamente, producindo diferencias indispensables a la vida
en sociedad, así como a su propia reproducción.
En torno del concepto de la existencia del ciclo de la ekuru
que ellos traman, en el día a día, las relaciones con los otros seres vivos,
animados y inanimados, y organizan su propio espacio social. En esa perspectiva
es que la ética alimentar, las formas de percepción y ocupación del espacio
en el tiempo, la fragmentación del colectivo, se inseren.
Obs.: Resumen del trabajo presentado
en el 13º. Congreso Internacional de Ciencias Antropológicas y Etnológicas -
Simposio sobre Procesos de Construcciones en la Concepción del Mundo en América
Latina). Ciudad de México, 29 de julio a 4 de agosto de 1993.
NOTAS
1.
Universidad Federal de Mato Grosso (Brasil).
Instituto de Ciencias Humanas y Sociales. Departamento de Antropología. Dirección
electronica: edirpina@zaz.com.br. Dirección postal: Rua Tailândia, 881 Shangri-lá,
Cuiabá (MT) Brasil. CEP 78 070-190.
2.Debra Sue Picchi también ha registrado ese dato, o sea, que los Bakairi no consumen
animales carnívoros.
3."Coivara": restos o amontonamientos de ramas que no fueron atingidas
por la quema pero, más tarde son ajuntadas para seren quemadas, con el fin
de limpiar el terreno.
4. Tierras donde ha existido matas que fueron derrumbadas y cultivadas.
5. Tipo de árbol regional ( Caryocar brasiliense).
6.Capistrano de Abreu ha registrado ywanaguroro, que tenía igualmente
un "pecho mayor que el otro, contra cual mata las personas que lo ofenden",
siendo el "señor de la caza" (1976: 195). Se trata, por lo que todo
indica, del Ynhãngonrom de los Bakairi atuales.
7. Capistrano de Abreu ha registrado Kxarowi, que sería un
ser sobrenatural que cargaría con él " por hacha un sapo, animado siempre
por el deseo de hacer mal al Bacaeri, más siempre engañado por este, semejante
a los curupiras del Amazonas..." (1976: 195).
8. Sobre las lagunas sobrenaturales vea Capistrano de Abreu
(1976).
9.El sistema de parentesco Bakairi es de tipo Iroqués, dee acuerdo con la tipología
propuesta por Murdock (1960), no habiendo entre ellos ningún grupo de reclutamiento
automático. La proximidad y la distancia social interfieren en las clasificasiones.
Para mayores detalles, vea BARROS, 1992.
10. Pirão y farofa = tipos de comidas hechas con harina, mezcladas con pez
o otros tipos de carne.
BIBLIOGRAFIA
Abreu,
J. Capistrano de. (1895) 1976 Ensaios e Estudos. Rio de Janeiro: Civilização
Brasileira.
Barros, Edir Pina de. 1992 História e Cosmologia
na Organização Social de um Povo Karib: Os Bakairi. Tesis doctoral
en Antropologia Social. Universidad de São Paulo. Faculdad de Filosofia, Letras
y Ciencias Humanas.
Gonçalves,
Carlos W. Porto. 1989 Os (Des) Caminhos do Meio Ambiente. São Paulo: Contexto.
Gregor,
Thomas. 1982 Mehináku: o Drama da Vida Diária de uma Aldeia no Alto Xingu.
São Paulo: Editôra Nacional & Brasília, INL / MEC.
Maybury-Lewis,
David. 1984 A Sociedade Xavante. Rio de Janeiro: Francisco Alves Editora.
Murdock,
George P. 1960 Social Structure. New York: The Macmillan Company.
Picchi, Debra
Sue. 1982 Energetics Modeling in Development Evaluation: the Case of Bakairi
Indians of Central Brazil. Tesis doctoral. Flórida: Universidade de Flórida.
Pinto,
Márnio Teixeira. 1986 Os Arara: Tempo, Espaço e Relações Sociais em um Povo
Karib. Disertación de Maestría. UFRJ/ Museu Nacional.
Schaden, Egon. 1964 Aculturação Indígena: Ensaio
sobre os Fatores e Tendências da Mudança Cultural das Tribos Índias
em Contato com o Mundo dos Brancos. Tesis de Catedra. Universidad de São Paulo.
Faculdade de Filosofia, Letras e Ciências Humanas.
Steinen,
Karl von den. 1940 Entre os Aborígenes do Brasil Central. São Paulo: Departamento
de Cultura.
Viertler,
Renate B.. 1991 A Refeição das Almas: Uma Interpretação do Funeral dos Índios
Bororo - Mato Grosso. São Paulo: HUCITEC/ EDUSP.
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